Celiner Ascanio

Universidad Simón Bolívar

Centro de Investigaciones Críticas y Socioculturales

 

 

 

 

Locura y escritura, más allá de los cuerpos...

Nanacinder (Revista literaria de la Colonia Psiquiátrica de Bárbula, 1954 - 1962)

 

(Extracto)

 

 

 

 

I

Más allá del signo, la escritura

 

Como acto, la escritura busca un lugar que se establece a partir del texto como cuerpo de palabras que contiene una forma que va más allá de la convención lingüística. Es una rearticulación del lenguaje que pretende, en vano, “hablar” de lo real. La escritura abre, en su fracasado intento por transcribir la realidad, una nueva posibilidad: la de nombrar lo innombrable a través de un nuevo texto que ya no es totalmente lenguaje sino un código “otro” en donde se cuela la subjetividad de quien escribe; más allá del grafema, del morfema, de la sintaxis…

 

 

II

La escritura es ambigüedad

 

Forma nueva que se crea a partir del lenguaje y del código, y a la vez libertad en la elección de esa forma, la escritura habita el límite de lo nuevo y de lo ya conocido. Entre la palabra y lo que está más allá de la palabra que ésta nombra, se encuentra la escritura.  En su “ser nombrada y ser escrita”, la palabra pierde y recobra significados, toma nuevas acepciones; en ella todo y nada cabe, se vuelve neutra…

 

 

III

La escritura es una salud

 

Las visiones y audiciones no lingüísticas que la escritura hace posibles constituyen ese límite que permite dar forma a lo innombrable. Sólo cuando el “delirio” deviene escritura se convierte en un lugar posible que permite nombrar aquello no puede articularse en la historia de la sociedad; es decir, en la historia de los discursos. La historia oral, esa historia oblicua, lo sabe; por eso, quizá, perdona un poco al artista y otro más al escritor su locura, aunque no siempre reconozca al loco como escritor sino como loco que escribe. Quizás, porque para esa "Historia", el loco sin la palabra tan sólo es un cuerpo en el que se inscribe un objeto, siempre por conocer, denominado “locura”. Lo que hace el loco cuando escribe es trascender ese cuerpo “dado”; sacar de él una “voz” que, al escribir se articula, más allá del delirio…

 

 

“Luz, cenizas y espuma”

Por A.S.M.

(Fragmentos)

 

“Para comenzar esta obra apelo a las vibraciones divinas, mis compañeras inseparables en las horas tormentosas de mi locura, apelo a mi sistema nervioso, baluarte máximo de la lucha trabada entre el consciente y el inconsciente que me guíe y a mis dedos en conjunto con la uñas, que tengan suficiente poder para terminar esta obra, pues será para mí un eslabón en la cura total de mi enfermedad de sicópata”

 

“[…] y esos átomos tan bellos que me están visitando aquí, esos átomos de Helio que están originando los rayos solares. Qué sería de la Tierra sin Sol, ¿ya lo pensaron?, esos son átomos y eso es la tela tejida por la Mano Divina, eso es algo tan sutil, que por solo pensarlo nada más, me meterían en un manicomio y me llamarían ¡loco, loco!... muchas veces, pero hoy digo: hermanos míos que son locuras divinas! Los rayos solares me dejan –figúrense que parece que quedo en tinieblas- imagínense las palabras que salieron mientras los rayos solares estaban batiendo de lleno en la máquina […] a mí no me importaría que me llamasen loco millones de veces, siendo siempre así un loco inspirado por la Mente Cósmica. La Inspiración Divina permite que yo me pueda sanar y ser un hombre de sociedad como todos los hombres, porque el mundo en que vivo a pesar de ser verdaderamente fantástico es un mundo que todavía es prematuro pensar en él”

 

“(…) iba caminando como si fuera llevado por la mano de una persona, era una clase de magnetismo animal lo que me conducía, como la física admite el magnetismo, yo admito la física. Vamos a estar permanentemente en el campo de la física, por lo tanto, en la locura, yo era el mayor físico de la Tierra y había descubierto una manera de ir al centro de la Tierra caminando por la mano de un Espíritu.

(…) lo que pido es compresión de todos puesto que todos pueden pasar, no digo por lo mismo pero sí por algo parecido.

(…) todo parecía hablar: las moscas, las hormigas. ¡Qué mundo maravilloso, entonces era como si me estuvieran diciendo: cómo sería maravilloso vuestro mundo si os entendierais como se entienden las hormigas, cómo sería de sublime vuestro mundo si os amarais como se aman las mariposas. Todo eso me hablaban ellos, qué maravilla! Y digo hoy que pasé esa fase de locura, a veces desearía volver a esos puntos para volverlos a estudiar…”

Fuentes:

 

Téllez, Pedro (2005). Historia de la Psiquiatría en Carabobo. Universidad de Carabobo: Valencia, Venezuela.

Revista La Tuna de Oro. Órgano de Cultura Universitaria. Universidad de Carabobo. Dirección de Cultura, Departamento de Literatura. Enero-Marzo 2002, Nº 39:15.

A.S.M (iniciales del paciente psiquiátrico autor del cuento) "Luz, ceniza y espuma". Publicado en  el último número de Nanacinder, revista literaria de la Colonia Psiquiátrica de Bárbula (Venezuela, Estado Carabobo). El texto determinó la clausura de la revista en 1962.

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